Hay lugares que te sorprenden.
Y hay otros que simplemente… te enamoran.
Curazao es de esos destinos que no se parecen a ningún otro del Caribe.

Aquí las casas son de colores pastel, los puentes flotan sobre el mar y el agua tiene un azul tan intenso que parece irreal.
Esta pequeña isla holandesa te invita a bajar el ritmo, alquilar un carro y perderte entre playas escondidas.
Porque sí… Curazao no es una isla para quedarse en un solo lugar.
Es una isla para explorar.
Curazao es esa isla del Caribe que combina mar turquesa con arquitectura europea de colores pastel.

Si viajas desde Bogotá, se encuentra a solo hora y media de vuelo y con una hora de diferencia, este pequeño paraíso holandés te recibe con una mezcla única de cultura, historia y playas espectaculares.
Curazao fue descubierta en 1499 por Alonso de Ojeda y pasó del dominio español al holandés en 1634.
Fue un importante puerto comercial y depósito de esclavos entre 1650 y 1830. Hoy es una isla con autogobierno dentro del Reino de los Países Bajos. Uno de sus barrios más importantes, conocido como Otrobanda, nació en 1707 cuando ya no había espacio en Punda, y está conectado por el icónico puente flotante Koningin Emmabrug.
Antes de viajar, recuerda registrarte en la tarjeta digital obligatoria en:
👉 https://dicardcuracao.com/dicard
Ahora sí… prepárate para descubrir qué ver en Curazao y cómo organizar tu viaje.
Willemstad: una capital colorida Patrimonio de la Humanidad
La capital de Curazao, Willemstad, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Donde te recomendamos quedarte para que vivas la isla cuando cae el sol.
Willemstad parece sacada de una postal europea. Cuando cruzas el famoso puente flotante Koningin Emmabrug al atardecer, es uno de esos momentos que recuerdas una y otra vez. De un lado está Punda, del otro Otrobanda, que en papiamento significa “la otra orilla”.
Las fachadas de colores reflejadas en el agua, los cafés al aire libre, la brisa cálida… todo tiene un encanto diferente.
Aquí entenderás una palabra que escucharás todo el tiempo: dushi.
Que significa bonito, especial, delicioso.
Y sí… Curazao es completamente dushi.
Sus barrios más importantes son:
Otrobanda (significa “la otra orilla” en papiamento)
Punda
Pietermaai
Scharloo
Más planes:
Tomarte fotos frente a las casas de colores
Colocar un candado en el “trío de corazones” si vas de luna de miel o en plan romántico.
Disfrutar la vibra europea-caribeña que hace que todo se sienta diferente

Ruta de 3 días por Curazao
Las playas están principalmente al oeste de la isla. Importante: de una playa a otra puedes tardar hasta 1 hora en carro, por eso planifica bien tus recorridos.
Día 1: Playa Grandi (Playa Piskado) + Kenepa Grande
Playa Grandi (Playa Piskado)
Esta playa está ubicada a 1 hora de Willemstad. La entrada es libre, tiene parqueadero gratis, baños y snacks.
Aquí puedes nadar junto a tortugas marinas en libertad.
Verlas aparecer bajo el muelle, moverse con calma, como si supieran que ese es su hogar.
El agua es cristalina.
El ambiente es sencillo.
Es naturaleza en estado puro.

Playa Kenepa Grande (Grote Knip)
A solo 7 minutos en carro, la entrada también es libre, hay parasoles por 20 usd.
Arena blanca y un azul que cambia según la luz del día.
Cuando miras desde arriba antes de bajar a la playa, entiendes por qué esta imagen aparece en tantas postales del Caribe.
Es una de las playas más fotogénicas de la isla… y también una de las más auténticas.

Día 2: Cas Abao + Porto Mari
Playa: Cas Abao
Si te encanta el snorkel, esta es la playa perfecta para este plan. El agua es turquesa, la zona es amplia, y tiene muchos peces de colores en los corales.
Entrada: 12,50 USD por carro.
Cóctel recomendado: ron blanco + blue curazao + sprite + limón.
Playa: Porto Mari para ver el atardecer
Una de las más grandes de la isla. Tiene restaurante, muelle, mirador, música en vivo y excelente zona de snorkel para cerrar con broche de oro el día sumergido en estas increíbles aguas. El agua tiene varias tonalidades, del turquesa al azul profundo y un atardecer que tiñe todo de dorado.
Entrada: 3 USD por persona.
Cóctel recomendado: Blue Moon Margarita.

Día 3: Mambo Beach + Blue Curaçao
Mambo Beach:
Es la playa con mayor infraestructura: mall, clubes y restaurantes. Ideal para familias porque parece una piscina natural. Se encuentra a solo 6 minutos del centro.
Entrada: 3 USD
Cama de playa: 26 USD
Silla: 9 USD

Fábrica del Blue Curaçao
Visita Chobolobo, donde se produce el famoso licor.
Entrada gratuita con degustación.
No solo existe el azul: también hay sabores de tamarindo, chocolate, rojo y verde.
Un cóctel promedio cuesta 14 florines en el 2022. Vale total la pena, celebrar que estás en la isla y además los cócteles son deliciosos.

Dónde comer en Curazao
Si quieres comer como local, visita Marshe Bieu, un mercado tradicional en el centro donde puedes probar:
Kabritu Stobá (estofado de cabra)
Keshi Yená (queso relleno)
Hayacas
Para buena relación precio-calidad
Plein Café Wilhelmina
Gouverneur de Rouville (vista increíble al puente y casas de colores)
Moneda y consejos importantes
Moneda oficial: Florín Antillano (ANG / Nafl)
1 USD ≈ 1.75 florines
Mejor pagar en florines
Cajeros cobran comisión (aprox. 5000 COP por transacción)
Los taxis cuestan entre 30 y 40 USD por trayecto y no tienen taxímetro, acuerda el precio antes.
Recomendación: alquila carro (30–50 USD por día).
Descarga la app maps.me para moverte sin datos.

Consejos que hacen la diferencia
Curazao es generalmente seguro.
Hay buses grandes y minibuses (3 a 5 florines), pero no son muy frecuentes. Así que si quieres recorrer la isla y conocerla de verdad, la mejor opción es carro propio.
El sol es intenso, así que lleva bloqueador, sombrero, repelente, neopreno (para época de aguas malas) y zapatos de agua.
Y recuerda: aquí la vida es tranquila… pero los precios son europeos, así que lleva para la playa snacks.
Más lugares de interés en Curazao
Christoffel National Park
Shete Boka National Park
Cuevas de Hato
Museo Kura Hulanda
Landhuis Knip
La Habitación Azul (Blue Room)

Curazao no es solo playa
Es historia.
Es mezcla cultural.
Es resistencia y memoria.
Es arquitectura holandesa frente a un mar caribeño.
Es despertarte temprano para ver tortugas.
Es cruzar un puente flotante al atardecer.
Es brindar con un Blue Lagoon mientras el cielo cambia de color.
Curazao no es el Caribe típico.
Es un Caribe diferente.
Más íntimo.
Más auténtico.
Y cuando regreses… vas a entender por qué todos dicen que es simplemente dushi.





