Visitar el Monte Saint-Michel siempre había sido uno de esos sueños que guardábamos con ilusión. Un lugar de cuento, rodeado por mareas que suben y bajan, donde si tienes suerte puedes caminar sobre arenas movedizas, aunque con cuidado, porque puedes quedar atrapado en ellas. Pero lo que jamás imaginamos es que este viaje terminaría convirtiéndose en dos de las...



